Cada vez que marcamos un número de teléfono, nuestra petición de llamada “vuela” a través de las ondas electromagnéticas, que emiten en una frecuencia determinada dentro del espectro reservado para este tipo de servicio, hasta una de las más de 22.000 estaciones base que Telefónica tiene desplegadas en nuestro país.

Estas estaciones base son las que garantizan la cobertura y, conforme nos Estas estaciones base son las que garantizan la cobertura y, conforme nos desplazamos, nuestra señal va pasando de una a otra, según su proximidad. “Cada estación base puede cubrir hasta 70 km si las condiciones de propagación son óptimas, pero Telefónica tiene las estaciones mucho más próximas entre sí para garantizar la mejor cobertura”, nos explica Andrés Ruiz, Gerente de Optimización Radio de Telefónica. En ocasiones, cuando hay un aumento del número de usuarios -por ejemplo, en verano en las playas, o en grandes concentraciones de gente como un mundial de fútbol- es necesario reforzar la cobertura de las estaciones base con otros sistemas, que normalmente son vehículos que se desplazan hasta esos lugares para atender el aumento de la demanda telefónica.

Toda la gestión del desplazamiento de nuestro móvil se hace a través de los controladores radio: “El controlador radio es una especie de inteligencia que controla los recursos de la estación base y además coordina su funcionamiento. Por ejemplo, cuando una llamada tiene que pasar de una zona de cobertura a otra, el controlador radio coordina ese proceso” prosigue. “Para poder entender la importancia de las estaciones base en todo este proceso hay que pensar que cada una puede gestionar simultáneamente hasta 300 llamadas y en una hora de gran actividad puede atender hasta a 5.000 clientes”.