Pero pese a lo que pudiera pensarse, nuestras llamadas de móvil no viajan solo por el aire, de antena en antena: “Una vez que la llamada sale de la estación base, pasa al núcleo de red. El núcleo de red es un conjunto de infraestructuras – centrales, bases de datos, kilómetros de cable – que se encarga de la conexión y de la prestación de los servicios de voz y de datos de la red móvil”, nos explica Jorge de los Ríos, Gerente de Planificación e Ingeniería de Control y Núcleo de Red de Telefónica.

Una vez la llamada de móvil llega a una estación base, continua su viaje por tierra a través del núcleo de la red

El núcleo de red es el corazón del sistema. El encargado de localizar al destinatario de la llamada, decidir la mejor ruta para llegar hasta él y encaminarla hasta su terminal.

De la estación base, la llamada se dirige, ya por tierra, hasta una de las centrales de red móvil que tiene Telefónica en España. Cada central consta de dos partes, el MSC o Mobile Switching Center y el media gateway o pasarela. El MSC es el encargado de contactar con una gigantesca base de datos, denominada FNR (Flexible Number Register), que tiene más de 40 millones de registros. En ella se comprueba si el receptor de nuestra llamada es cliente de Movistar. Si no es así, la llamada se dirige a las redes de otro operador. Si es abonado de Movistar, la llamada continúa su viaje por la red de Telefónica.

Una vez comprobado que el destinatario es un cliente de Telefónica, es necesario consultar otra base de datos, el HLR o Home Location Register, donde se verifican algunos de sus datos.

“EL HLR contiene la información necesaria para establecer la comunicación con el cliente: su identidad para la red, los servicios que tienen contratados, su número de buzón de voz… Pero su labor fundamental consiste en localizar al receptor. EL HLR tiene siempre localizados todos los teléfonos, incluso antes de que se produzca la llamada”, nos aclara Jorge.

Cada MSC gestiona diariamente unos 9,3 millones de llamadas

De hecho, cada vez que activamos nuestro teléfono móvil, este envía una señal a la estación base más próxima, que comunica a una central nuestra localización, que es enviada al HLR. Según nos desplazamos, nuestra señal va pasando a otra estación base y a la central asociada, manteniendo al HLR en todo momento informado del lugar donde nos encontramos.

Una vez que el MSC ha localizado al destinatario de la llamada, puede decidir cuál es el mejor camino para llegar hasta él entre las diferentes centrales y por los distintos tramos de fibra que las unen. Entonces, el media gateway encamina físicamente la llamada hacia el móvil receptor. La llamada se ha establecido, todo ello en cuestión de segundos.